En absoluto es incompatible ser conductor y tener respeto por el medio ambiente. Por eso, ofrecemos a continuación una serie de consejos para poder limpiar el coche, tanto las zonas de interior como las exteriores, ya sean de plástico de tela o metálicas, y dejarlo flamante y reluciente pero sin usar productos químicos, que resultan caros y que tal vez pueden perjudicar a nuestro vehículo. En cambio, hay limpiadores naturales que podemos fabricar con ingredientes que se suelen tener en casa o son fáciles de adquirir en cualquier tienda o supermercado. Se trata de soluciones originales, no agresivas, ecológicas… y baratas. Veámoslas.

El exterior queda flamante lavándolo con agua caliente, bicarbonato y champú

Enjuagar con agua el exterior

Aunque parezca extraño, lo primero es enjuagar todo el coche usando solo agua, para limpiar lo más superficial. Utilicemos una manguera o simplemente un recipiente adecuado y una esponja o espátula de plástico rígido. El objetivo es frotar con suavidad para poder arrancar cualquier partícula (chicle, defecaciones de animales, polvo, residuos varios…) que se haya quedado incrustada.

El segundo paso es limpiar todo el exterior utilizando bicarbonato de sodio. Es sencillo: basta con echar una taza de bicarbonato por cada tres litros de agua caliente con jabón. Si la carrocería tuviera pegamento procedente de hojas o de la savia de algún árbol, incluso alquitrán o manchas de gasolina o petróleo, o cualquier otra sustancia pegajosa, el mejor remedio es usar alcohol desnaturalizado. También sirve la crema de cacahuete, o manteca: basta con poner un poco encima de la mancha y esperar un par de minutos; luego, limpiar con un trapo o esponja y, si fuera necesario, se repite la operación.

Lavar con champú para el cabello

El paso siguiente es lavar todo el exterior otra vez, pero ahora utilizando champú del que usamos para el cabello, de gran capacidad limpiadora y que contiene ingredientes suaves que no dañarán la pintura. Mejor todavía si es champú para bebés. La mezcla es fácil de fabricar: basta poner dos cucharadas de champú (no conviene pasar de esta medida) en siete u ocho litros de agua; luego, frotar suavemente con un trapo. Una fregona puede ser muy útil si el vehículo es alto y no podemos llegar al techo o al capó.

Para los limpiaparabrisas:

Usaremos alcohol isopropílico (es un alcohol incoloro, inflamable, con un olor intenso y muy miscible con el agua que se evapora con rapidez y no deja rastro). Quedarán como nuevos si empapas un trapo y lo pasas firmemente a lo largo de la goma de las escobillas.

Interior: superficies duras y salpicadero.

Primero, pasa un trapo húmedo por toda la zona para eliminar el polvo y la suciedad más superficial. Donde haya manchas, como los sitios fabricados con cuero o vinilo, usa pasta de dientes, frotando suavemente. Si una pasada sola no es eficaz, añade un poco de alcohol. Usa alcohol isopropílico si la pasta de dientes falla. Una advertencia: ten en cuenta que cuanto más alcohol utilicemos, más fuerte será la solución y más probable será que destiña cualquier color de la zona que estemos intentando limpiar.

Para todo el interior del coche en general podemos fabricar con ese tipo de alcohol mezclado con agua, a partes iguales, una solución con la que rociar las superficies duras, y limpiarlas después con hojas usadas de suavizante de telas, para que no desprendan pelusas.

Otra buena solución para quitar el polvo y a la suciedad interior del vehículo es frotar con una mezcla formada por vinagre y aceite de linaza, que dejará brillantes los asientos de cuero.

Las quemaduras de cigarrillo en la tapicería se disimulan frotándolas con cebolla

Para el cenicero:

Echa en su interior un poco de bicarbonato de sodio, que absorbe los olores del tabaco. Aunque no fumes, el bicarbonato hará de purificador de aire.

Para la guantera:

Frota el interior con toallitas húmedas para bebé para quitar el polvo. Las superficies duras y de vinilo protégelas con una mezcla casera de zumo de limón con dos partes de aceite de oliva, que las dejará suaves y brillantes pero también deslizantes, por lo que no se deben usar para limpiar los pedales, ni las palancas, pues resbalarán fácilmente.

Para las telas:

Primero, limpiar bien para quitar todo el polvo y restos de basura. Luego, usar fécula de maíz si hay manchas de grasa, rociándolas. Esperamos media hora y, si es necesario, damos otra pasada. Otra opción, en vez de rociar, es añadir a la fécula un poco de agua para formar una pasta; cuando esté seca, cepillaremos para quitar el polvo y la grasa.

También es eficaz usar una mezcla a partes iguales de vinagre con agua y pulverizar sobre las manchas, dejando que pasen treinta segundos antes de frotar para limpiar. Mejor aún si secamos la mancha con un trapo mojado antes de quitarla. Si esto no funciona, puedes frotar levemente o probar con un limpiador más fuerte.

Otra solución eficaz para cualquier tipo de mancha es el peróxido de hidrógeno al 3 por ciento; dejar remojar y luego lavar. En vez del peróxido podemos usar partes iguales de vinagre blanco, alcohol isopropílico y agua tibia, y frotar sobre la mancha.

Para las quemaduras:

Las marcas de cigarrillos se disimulan mucho con una cebolla cruda: ponla sobre la zona durante un minuto y luego moja la mancha con agua.

Para las manchas en general:

Echa en una botella pulverizadora una taza de detergente líquido para vajilla, otra de vinagre blanco y otra agua mineral con burbujas; rocía la zona abundantemente y luego frota con un cepillo. Otro remedio eficaz: pon un poco de espuma de afeitar en una esponja o directamente sobre la mancha, frota con un cepillo y después seca.

Para purificar el aire:

Lucha contra el moho y los gérmenes que entran por el sistema de ventilación del automóvil pulverizando la rejilla de entrada con agua bien mezclada con peróxido de hidrógeno, que mejorará la calidad del aire. Luego abre las puertas y ventanas, enciende los ventiladores al máximo y rocía sobre la entrada de aire del vehículo, para eliminar así los gérmenes y el moho que viven en el automóvil.

Para fabricar tu propio ambientador:

Llena un frasco pequeño con media de taza de bicarbonato de sodio y añade unas gotitas de aceite esencial, perfora la tapa con un par de agujeros o cúbrela con gasa y colócalo en el portavasos o en algún bolsillo del coche.

Para los cristales y ventanillas:

Deja esta tarea para el final de todo, por si se han ensuciado con alguna de las tareas de limpieza anteriores. No limpies los cristales con toallitas de papel. Es más eficaz y más barato utilizar papel de periódico o las toallas de microfibras, muy absorbentes y que no dejan pelusas. Limpia las ventanas de arriba hacia abajo, para no tener que limpiar después las gotas que se escurran. Frota en una dirección diferente en el interior y en el exterior del cristal, para detectar mejor las manchas que hayan quedado al otro lado.

Un poco de bicarbonato en el cenicero elimina el olor a tabaco

Para fabricar un limpiacristales casero:

Mezcla una taza de agua, media de vinagre y un cuarto de taza de alcohol, agítalo todo suavemente y pulveriza las ventanillas por dentro y por fuera. Límpialas de arriba hacia abajo con un trapo, toalla o papel. Si las ventanas están muy sucias, usa un trapo para eliminar la suciedad y otro para el repaso y secado final. Las manchas difíciles, como las ocasionadas por los insectos, se eliminan con vinagre sin diluir. También el agua de sifón y el agua de seltz eliminan los insectos pegados si se deja penetrar unos minutos.

Para limpiar el parabrisas:

La esponja jabonosa o el Nanas de siempre (asegúrate de que sea del gramaje 0000 para que no raye) sirve para eliminar esas gotas o marcas de agua resecas, solo mojándolas. Hay que frotar suavemente y con movimientos circulares pequeños. Otro truco: Si quieres que las ventanas brillen, cuece unas patatas, cuela el agua, mézclala con un poco de vinagre y limpia con ella el cristal.

Para limpiar los neumáticos:

Recuperan su brillo original limpiándolos a chorro de manguera y esperar a que sequen. Luego vierte una lata de Coca Cola y frota con un cepillo la goma. También se puede usar un abrillantador de muebles.

Para quitar un chicle:

Endurece la goma con una bolsa de hielo, o un secador de pelo, y raspa después.

Para limpiar la batería:

Los bornes de las baterías suelen llenarse de grasa y polvo. Límpialos con un trapo humedecido con Coca Cola.

Para recuperar el color negro del parachoques:

Con betún podemos limpiar y, además, recuperar el color negro de un paragolpes de plástico desgastado por la lluvia y el sol. Con una esponja de limpiar zapatos aplicamos un par de capas de betún… y el color negro vuelve.

Para las alfombrillas:

Las manchas de las alfombrillas se pueden quitar con una mezcla de vinagre blanco con bicarbonato, aplicando la pasta sobre la mancha con un cepillo o algo similar.

Para limpiar los faros:

Para que los faros del coche queden brillantes podemos usar pasta dentífrica, aplicándola  con un cepillo de dientes y luego limpiar bien las zonas afectadas. También sirve para las manchas que haya en el cuero del volante, tapicería y zonas de plástico.•

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